Seúl / Oviedo
Barcos militares de las dos Coreas se enfrentaron ayer a cañonazos en las conflictivas aguas del Mar Occidental (Mar Amarillo) en su primer choque naval en siete años, que acerca a los dos rivales de nuevo al conflicto. Corea del Norte juzgó una «grave provocación armada» el suceso, mientras su vecino del Sur lo tachó de «intrusión marítima» y llamó a su Ejército a reaccionar con firmeza, pero también con calma, «para que la situación no se deteriore».
Según la versión de Seúl, un patrullero norcoreano se adentró más de un kilómetro en aguas surcoreanas y, al avistarlo, un barco militar de Seúl hizo varios disparos de advertencia, a los que el buque norcoreano respondió «atacando directamente». En una versión diferente, el régimen de Pyongyang aseguró que el patrullero volvía de una misión de reconocimiento cuando «un grupo de barcos de guerra» surcoreanos le alcanzaron y «perpetraron la grave provocación de dispararle», según la agencia oficial KCNA.
Según la agencia «Yonhap», en lo que va de año Corea del Norte ha atravesado la línea fronteriza marítima en 22 ocasiones, pero ésta es la primera vez en que hay un intercambio de disparos desde 2002. En junio de aquel año, barcos de guerra norcoreanos dispararon contra buques de Corea del Sur y causaron seis muertos y 20 heridos.