Roma
El Gobierno italiano impulsará una ley para limitar a seis años como máximo la duración de los procesos abiertos contra personas sin antecedentes penales, lo que puede facilitar que alguno de los juicios iniciados contra el primer ministro, Silvio Berlusconi, prescriban antes de su conclusión.
Después de dos horas de reunión, Berlusconi logró que uno de sus principales aliados, el presidente de la Cámara baja, Gianfranco Fini, accediera a impulsar la ley, que llega después de que el Tribunal Constitucional rechazara en octubre la ley de inmunidad que protegía a Berlusconi.
El próximo lunes, además, se reanuda uno de los procesos que la ley de inmunidad mantenía en suspenso, el que sienta a Berlusconi en el banquillo por irregularidades en la compraventa de derechos televisivos por parte de su grupo Mediaset.
De otro lado, la petición del fiscal para arrestar a Nicola Cosentino, subsecretario de Economía y coordinador del Pueblo de la Libertad, el partido de Berlusconi, por su supuesta relación con la Camorra, llegó ayer a manos de Fini.