Londres / Oviedo
El ex primer ministro británico Tony Blair prestará declaración el próximo año ante el comité encargado de analizar la forma en que su Gobierno se sumó a la invasión militar extranjera en Irak en 2003, según anunció ayer, viernes, el presidente de esta comisión, John Chilcot.
Blair ordenó el envío de 45.000 militares británicos a Irak, en aquel momento gobernado por Saddam Hussein, quien fue ejecutado a finales de 2006. Durante las primeras reuniones de los cinco miembros que componen el comité encargado de analizar esta decisión, familiares de soldados que han muerto durante el conflicto acusaron a Londres de llevar al país a una guerra ilegal y de engañar a la opinión pública. Documentos del Ejecutivo británico argumentan la acción militar basándose, entre otros aspectos, en la suposición -que se demostró falsa- de que el régimen iraquí contaba con capacidad de disparar armas de destrucción masiva en apenas 45 minutos.
Un portavoz de Blair, actual enviado de paz a Oriente Próximo y posible candidato a la Presidencia de la UE, aclaró que el ex primer ministro cooperará todo lo posible en las investigaciones.
La candidatura de Blair a la presidencia de la UE recibe un nuevo golpe con la decisión de llamarlo a declarar ante el comité. En cualquier caso, y a día de hoy, Blair cuenta con escasas posibilidades, ya que ni siquiera ha conseguido el respaldo del grupo parlamentario socialista de la Eurocámara.
Por otra parte, los ministros de Exteriores de la UE desbloquearán el próximo lunes la solicitud de adhesión de Albania, que estaba atascada desde que fue presentada en abril pasado, según anunciaron ayer fuentes diplomáticas.
El Consejo de Ministros comunitario encargará a la Comisión Europea un dictamen sobre la solicitud de adhesión del país balcánico, un trámite para el que el Ejecutivo de la UE necesitará un año. La CE considera que Albania tiene aún un largo camino por recorrer hasta llegar a alcanzar los estándares comunitarios.