Caracas
El mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, descartó cualquier posibilidad de diálogo con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, a quien tachó de «mafioso» y de «traidor» por el acuerdo alcanzado con Estados Unidos que permitirá al Ejército norteamericano utilizar siete bases militares en suelo colombiano.
Chávez anunció la congelación de las relaciones diplomáticas entre ambos países el pasado agosto como respuesta al acuerdo militar entre Washington y Bogotá. Según Colombia y Estados Unidos, el pacto pretende aumentar la eficacia de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico en la región.
Para el mandatario venezolano, por el contrario, la alianza militar tiene como objetivo aumentar la influencia de Estados Unidos en América Latina. El pasado fin de semana Chávez instó a su Ejército a que se preparase contra una supuesta invasión planeada desde Washington para frenar el auge del socialismo en la región.
«No tengo nada que hablar con el mafioso de Uribe porque sé que está buscando contacto. Podrá pedirlo el Rey de España o gobiernos amigos, pero no hay nada que hablar con ese Gobierno traidor», aseguró Chávez. «Uribe no es político, viene del mundo del paramilitarismo, del narcotráfico, de negocios y componendas, y es capaz de cualquier cosa. Es un hombre muy peligroso porque no tiene principios morales ni éticos», añadió. Colombia aclaró, por otra parte, que son cuatro los guardias nacionales de Venezuela que fueron detenidos en el departamento de Vichada (en el Este).
Por otra parte, en Bolivia parlamentarios oficialistas achacaron la sonora pitada que el sábado recibió el presidente Evo Morales en la inauguración de los Juegos Bolivarianos a un ataque electoral contra el mandatario, que el 6 de diciembre buscará su reelección, según publicó ayer el diario «La Razón».
El público asistente a la inauguración profirió sonoras pitadas al gobernante cuando entró en el estadio Patria de la ciudad de Sucre y cada vez que el presentador nombraba al mandatario.