Londres
La Policía responsabilizó ayer a grupos de disidentes del IRA de la colocación, el sábado, de un coche bomba cargado con 180 kilos de explosivo frente a unas dependencias policiales de Belfast.
El artefacto explotó parcialmente, sin causar heridos, poco después de que dos hombres atravesaran con el vehículo una barrera y se dieran a la fuga en medio de un tiroteo con agentes de Policía.
«Este atentado es un atentado contra el bienestar de todo el mundo en Irlanda del Norte; no se trata de un atentado contra la Policía o la sede de la Policía; este es un atentado contra la gente joven y contra el futuro de los jóvenes», dijo el jefe de la Policía de Irlanda del Norte, Matt Bagott.
El jefe policial explicó que, por razones que se desconocen, la bomba explotó parcialmente, y se refirió a «la imprudencia de esta acción, no sólo por causar daño material sino también porque potencialmente podía haber costado alguna vida».
Los disidentes republicanos también fueron responsabilizados de los disparos realizados la noche del sábado contra agentes de Policía en la localidad de Garrison, en el condado de Fermanagh, en un atentado en el que tampoco hubo heridos. Tres hombres fueron detenidos en relación con este suceso.
A principios de este mes, la comisión que evalúa el proceso de paz advirtió de que la amenaza de los disidentes está en su nivel más alto de los últimos seis años. El IRA Auténtico asesinó el 7 de marzo a dos soldados británicos en un atentado contra un cuartel del Ejército y dos días después el IRA de Continuidad asesinó a un jefe policial.