Londres
El presidente afgano, Hamid Karzai, se niega a firmar las órdenes de arresto contra dos ministros de su Gobierno, pese a que el fiscal general del país, Mohamed Ishaq Aloko, cuenta con pruebas suficientes para imputarles por malversación de fondos y fraude y llevarles a juicio, según informó ayer la edición electrónica de «The Times».
«Tenemos imputaciones con pruebas suficientes contra cinco ministros», indicó el fiscal general, precisando que «dos de ellos están en el actual gabinete y tres son ex ministros».
Aunque en su toma de posesión, la semana pasada, Karzai prometió que en su segundo mandato combatirá la corrupción en el país, según indicó a «The Times» el vicefiscal general, Fazel Faqiryar, Karzai no ha levantado aún la inmunidad ministerial a los dos miembros de su gabinete. «Aún no hemos recibido ninguna garantía del presidente para detener a los ministros», afirmó.
Ninguno de los dos fiscales quiso identificar a los ministros que están siendo investigados, dado que la legislación afgana impide que se dé el nombre de los sospechosos hasta que sus condenas sean confirmadas por el Tribunal Supremo. Sin embargo, Faqiryar sí confirmó que el Ministerio del Haj -la peregrinación anual a La Meca- está siendo investigado por recibir más de 250.000 dólares en sobornos.
Mientras, el teniente general Jim Dutton, al frente del mando británico en Afganistán, se declara a favor de amnistiar a los combatientes talibanes dispuestos a pasarse al bando del Gobierno afgano aunque sean directamente responsables de muertes de civiles o militares, según publicó ayer el diario «The Daily Telegraph».