Jerusalén / Oviedo
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció ayer una moratoria de diez meses en la construcción de colonias ilegales judías en Cisjordania, una medida que no satisface las exigencias palestinas para reanudar la negociación, tanto por su carácter temporal como por dejar fuera de su alcance a Jerusalén Oriental.
La paralización de nuevos asentamientos ilegales ha sido pedida reiteradamente por la Administración Obama en el último año. Las colonias ilegales han pasado a ser consideradas el principal obstáculo para reanudar el diálogo de paz y la principal causa de las tensiones que presiden la relación entre EE UU e Israel desde el final del mandato de Bush. EE UU reaccionó ayer positivamente al ofrecimiento, afirmando que ayuda a avanzar hacia la resolución del conflicto.