Oviedo / París
Dos ONG españolas, financiadas por el Gobierno balear, figuran entre las organizaciones que, según denuncia la ONU en un informe conocido ayer, prestan apoyo económico, logístico y político a la guerrilla hutu FDLR, que actúa en el este de la República Democrática de Congo. La ayuda al FDLR impide su neutralización por la misión militar de Naciones Unidas en el país africano (MONUC) y por el ejército congoleño.
Se trata de las asociaciones Fundación S'Olivar, de carácter cristiano, e Inshuti/Amigos del Pueblo de Ruanda. El informe hace mención a sus presidentes, Joan Carrero y Joan Casòliva, respectivamente. La Fundación S'Olivar es la principal impulsora de una querella en la Audiencia Nacional contra cerca de cuarenta funcionarios del actual régimen ruandés.
Los rebeldes hutus, refugiados en el este de la RDC tras el genocidio perpetrado en 1994 contra la minoría tutsi de Ruanda, se agruparon en 2000 en el FDLR. Se estima que el FDLR tienen unos 5.000 hombres en Congo. Al menos varios centenares de ellos son sospechosos de haber participados en las masacres de 1994, en las que perdieron la vida entre medio millón y un millón de personas.
Según el informe, los rebeldes del FDLR exportan minerales a través de intermediarios, generalmente ugandeses, siendo firmas británicas, malasias y tailandesas las que compran el material procedente de las minas controladas por los rebeldes, que en su mayoría son de coltán, el precioso mineral utilizado en la fabricación de teléfonos móviles.
El gobierno balear reaccionó ayer mismo a la divulgación del informe afirmando, según la agencia «France Presse», que la Fundación S'Olivar ha actuado siempre «en defensa de la paz, la justicia y la solidaridad y aplicando principios pacifistas y no violentos».
Los expertos de la ONU que han elaborado el informe, entregado a principios de mes pero desconocido hasta ayer, afirman que el apoyo logístico de la MONUC al Ejército de Congo no sólo no ha logrado acabar con el FDLR, sino que, además, ha agravado las condiciones de vida de la etnia kivu. La ONU lamenta la falta de cooperación de los países occidentales, entre ellos Francia, Bélgica, Gran Bretaña y EE UU.