Viena / Caracas / Oviedo
El director general de la AIEA (Agencia Atómica), Mohamed El Baradei, advirtió ayer en Viena de que la investigación del controvertido programa nuclear iraní ha llegado a «un callejón sin salida» del que no saldrá «si Irán no coopera plenamente».
Asimismo, expresó su «decepción» por que Irán aún no haya dado su visto bueno a la propuesta «equilibrada y justa» de enviar su uranio enriquecido al exterior para su posterior conversión en combustible nuclear para un reactor científico en Teherán.
El egipcio, que abandonará su cargo el lunes, hizo esta advertencia en la apertura de la reunión de invierno de la Junta de Gobernadores de la Agencia.
Mientras, en Caracas, los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, e Irán, Mahmud Ahmadineyad, afianzaron una relación que el gobernante anfitrión consideró «modélica», con nuevos acuerdos y discursos en defensa de su cooperación y en contra de EE UU, al que se refirieron como «imperio yanqui». Ambos mandatarios coincidieron en calificar de «chiste» las «acusaciones de violencia» en su contra.
El Fondo Único venezolano-iraní ya cuenta con 200 millones de dólares y antes de fin de año dispondrá de 400 millones para financiar proyectos conjuntos, indicó el ministro venezolano de Finanzas, Alí Rodríguez, en presencia de los dos mandatarios. Se espera que el montante del fondo alcance los mil millones de dólares (666 millones de euros) antes de finalizar 2010.
En su cariñosa acogida a Ahmadineyad, en la escalinata del palacio presidencial de Miraflores, Chávez no dudó en calificarlo de «hermano» y «gladiador de las luchas antiimperialistas».