Edimburgo / Oviedo
El primer ministro de Escocia, Alex Salmond, hizo públicos ayer los detalles del referéndum de independencia que proyecta. Salmond, que dirige el Partido Nacional de Escocia (SNP), afirmó que sólo la independencia generará «una colaboración de iguales propia del siglo XXI entre Escocia e Inglaterra».
El plan allana el camino para que se adopte un proyecto de ley a principios del próximo año y se convoque la votación en unos doce meses. Este proyecto tiene un amplio abanico de opciones: mantener una autonomía limitada, lograr más traspasos de competencias para Escocia, conseguir una autonomía fiscal mayor dentro del Reino Unido o la independencia.
Sin embargo, el Gobierno escocés, en minoría, se enfrenta a una lucha por conseguir que el proyecto de ley sea aprobado en el Parlamento escocés, puesto que el resto de partidos importantes se opone, ya que consideran que el país necesita centrarse en la crisis económica.