Estambul, Agencias
El veto a la construcción de minaretes aprobado en Suiza el pasado domingo en referéndum ha puesto en pie de guerra a los países islámicos. Así, el ministro turco para Europa, Egemen Bagis, llamó ayer a los musulmanes a retirar su dinero del país helvético en respuesta al resultado de la consulta.
Bagis también podría haber hablado en clave económica, ya que Turquía podría aprovechar para captar ese dinero.
Previamente, el presidente del país, Abdulá Gül, había tachado de vergonzoso el resultado del referéndum celebrado en Suiza sobre los minaretes y advirtió de que la prohibición representa un ejemplo de hostilidad hacia los musulmanes en Occidente.
En la actualidad viven en Suiza unos 400.000 musulmanes, más de una cuarta parte de los cuales proceden de Turquía, y el segundo credo con más fieles en el país es el Islam.