Bruselas / Oviedo
La OTAN anunció ayer, en vísperas de la visita a la sede aliada de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que 20 países han anunciado ya contribuciones adicionales para la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Afganistán, en respuesta a la petición de apoyo hecha por EE UU para su nueva estrategia en el país centroasiático. Hasta ahora, esta aportación supera los 5.000 efectivos que el miércoles dio por seguros el secretario general aliado, Anders Fogh Rasmussen.
De esos 5.000 nuevos militares, 1.000 serán italianos. El Gobierno de Silvio Berlusconi aprobó ayer su despliegue antes de que finalice 2010. Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, aseguró ante el Senado de su país que el refuerzo de tropas estadounidenses podría llegar a los 33.000 soldados, 3.000 más que los anunciados el martes por el presidente Barack Obama.
El grueso de esos 30.000 militares de refuerzo se concentrará en las áreas con más insurgencia: el sur, el este y el noreste de Afganistán, según explicó Eric Tremblay, el portavoz de la ISAF. Por esta razón se espera que las nuevas tropas de otros países se dirijan al norte y el oeste del territorio, añadió.
Las cifras comprometidas hasta ahora no permiten separar totalmente los contingentes ofrecidos entre unidades de combate o grupos de instructores para el ejército y la policía de Afganistán. El portavoz de la OTAN, James Appathurai, reconoció ayer que, además de unidades de combate (brigadas o batallones), la Alianza busca otras más especializadas en inteligencia o desactivación de explosivos, pero, sobre todo, grupos de formación de soldados y policías afganos. «Hay una carencia significativa de instructores», admitió.
La OTAN pretende que para finales de octubre próximo haya en Afganistán 134.000 soldados, y 96.800 policías en junio, aunque no se descarta aumentar esos objetivos una vez que se hayan alcanzado.
La meta de la Alianza es que a lo largo de 2010 se puedan comenzar a transferir las tareas de seguridad a las autoridades afganas en algunos distritos, entre 10 y 15, en función de cómo evolucione la situación. Obama ha señalado julio de 2011 como fecha para el inicio de la retirada.
El Bundestag (Cámara baja de Alemania) aprobó ayer, por amplia mayoría, prolongar un año más la participación germana en la ISAF, pero sin alterar por ahora el número de efectivos destacados. Alemania, como Francia, esperará para ello hasta la conferencia sobre Afganistán del próximo enero. El Reino Unido ya ha anunciado que mandará otros 500, pero ayer el «premier», Gordon Brown, tuvo que disculparse por enviar el pésame al padre de un soldado muerto en 2007 con dos años de retraso.