Madrid / Bruselas / Oviedo
Los talibanes atacaron en la madrugada de ayer, con tres cohetes, la base de Apoyo Avanzado (FSB) del Ejército español en Herat (Afganistán), sin que se registraran daños personales ni materiales.
Fuentes del Ministerio de Defensa informaron de que el personal de la base escuchó diversas explosiones debidas a impactos de cohetes, aunque sin poder precisar donde se habían producido.
Inmediatamente se activaron las medidas de seguridad y, tras una primera inspección, se identificó el lugar del impacto de uno de los tres cohetes, situado en un punto en la zona este de la FSB, entre la pista de vuelo y la valla perimetral.
El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que el Gobierno apoya la nueva estrategia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en Afganistán, pero explicó que aún debe estudiar la posibilidad de enviar más tropas al país.
A su llegada a la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que se celebró en Bruselas, Moratinos dijo que, antes de decidir, hay que «escuchar la presentación de la secretaria de Estado, Hillary Clinton». Y añadió que, «una vez escuchado y tomado nota», el Gobierno estudiará «de manera adecuada cómo España puede apoyar» los planes de EE UU para Afganistán.
Clinton fue clara al respecto: dio por seguro que España ampliará su presencia en Afganistán, aunque no precisó en qué términos, y agradeció al Gobierno su apoyo.
Los países de la Alianza Atlántica respaldaron ayer de forma unánime los nuevos planes para Afganistán anunciados por Obama, y garantizaron el envío de un mínimo de 7.000 soldados adicionales al país centroasiático en 2010, procedentes de al menos 25 países. «Toda la OTAN ha dado el apoyo a esta estrategia», subrayó Clinton.
Con los compromisos aliados y el aumento de tropas hecho público esta semana por la Casa Blanca, la misión internacional en Afganistán contará en 2010 con 37.000 efectivos más de los que tiene este año.
Reino Unido, con un total de 1.200 soldados, e Italia, con 1.140, encabezan en número las nuevas contribuciones aliadas. Junto a ellos, Polonia aportará unos 600 efectivos y Georgia y Corea del Sur, que no pertenecen a la OTAN pero cooperan con ella en la misión, enviarán 920 y 400 militares, respectivamente.
Otros gobiernos, como el francés, han descartado enviar más personal salvo para contribuir al entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas. Y el secretario general aliado, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que varios países estarán en posición de anunciar nuevos refuerzos en «las próximas semanas y meses». Es el caso de España, pero también de Alemania, que esperará hasta la conferencia sobre Afganistán del próximo enero.
Mientras, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, afirmó que EE UU no se plantea abandonar Afganistán en un futuro próximo «y desde luego no en 2011». Obama anunció que en julio de ese año empezará la retirada, pero no dio más detalles.