Washington
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acudió ayer al Capitolio para mediar en las disputas que han aumentado entre los demócratas sobre la reforma sanitaria, con el objetivo de que la iniciativa se apruebe lo antes posible en el Senado.
Según la Casa Blanca, Obama tenía previsto participar en una reunión a puerta cerrada con la bancada demócrata del Senado al objeto de alentar a los demócratas a resolver sus disputas para que sometan a votación el plan en los próximos días.
El Senado inició el sábado una inusitada sesión de fin de semana para continuar el debate sobre la reforma. Los demócratas y los republicanos intercambiaron ataques sobre el alcance y contenido de la iniciativa.
Pero, además, Obama se encontró ayer una situación que puede ser todavía más alarmante, con grandes divisiones entre sus propias filas, que mantienen fuertes diferencias sobre asuntos como la aprobación de un seguro público o la cobertura que pueda dar el plan al aborto.