Teherán
La oposición reformista iraní, apoyada por movimientos estudiantiles, retomó ayer la protesta callejera en Teherán, en una nueva jornada de movilización contra el Gobierno del presidente Mahmud Ahmadineyad.
Los efectivos de las distintas Fuerzas de Seguridad emplearon bates, gases lacrimógenos y disparos al aire de intimidación para dispersar a los miles de personas que trataron de manifestarse en el centro de la capital.
Según el relato de los testigos, los principales enfrentamientos tuvieron lugar cerca de las grandes arterias del sur de la ciudad, y con especial virulencia en las proximidades del campus universitario y en la plaza de Vali-e Asr.
Allí, fuerzas especiales y agentes de Policía arrestaron al menos a una decena de personas que coreaban gritos como «Muerte al dictador», «libertad para los presos políticos» e «Irán se ha convertido en Palestina, por qué no actuáis».
El fuerte dispositivo de seguridad también impidió el acceso a la Universidad de Teherán, donde los movimientos estudiantiles habían convocado manifestaciones.
Además, el acceso a internet fue reducido y se barrió la señal de los teléfonos móviles en las zonas periféricas al campus universitario. Aun así, páginas web afines al «movimiento verde» como Mowjcamp siguieron activas e informaron sobre detenciones.
El clérigo opositor iraní y ex candidato Mahdi Karubi aseguró ayer en «Le Monde» que actualmente no se dan las condiciones para una reconciliación nacional. «Algunos no quieren desprenderse de nada, quieren conservar todo para ellos», denunció.