Santiago / Oviedo
Los candidatos a la Presidencia de Chile cerraron anoche la campaña electoral más reñida de la historia reciente del país con mensajes dirigidos fundamentalmente a los electores de centro y a los indecisos, que según las encuestas serán los que decidan quién es el ganador.
La derecha figura como favorita en los sondeos, por primera vez en veinte años, aunque no está claro que pueda alzarse con la victoria en la primera vuelta. El centro-izquierda logró su unidad en 1989, lo que le permitió derrotar a la dictadura de Pinochet.
El empresario conservador Sebastián Piñera encabeza las preferencias, seguido del ex presidente democristiano Eduardo Frei (1994-2000), del diputado independiente Marco Enríquez-Ominami y del ex ministro de Salvador Allende Jorge Arrate.
La división en la coalición gubernamental y el desgaste tras dos décadas en el poder son las principales causas que sitúan en cabeza al candidato derechista. Los otros tres candidatos formaron parte de la Concertación, la coalición de centro-izquierda gobernante en la que sólo permanece uno de ellos, el democristiano Frei.