EFE
Oviedo
Sebastián Piñera nació en Santiago de Chile el 1 de diciembre de 1949, pero guarda un estrecho lazo con Asturias. Este nieto de un emigrante de Colunga puede convertirse en el nuevo inquilino del Palacio de la Moneda. El descendiente de asturianos y candidato de Renovación Nacional tiene en sus manos la posibilidad de que la derecha conquiste el poder en Chile de manera democrática por primera vez en medio siglo.
Piñera tiene uno de los mayores patrimonios del país, con una fortuna que se estima en mil millones de dólares. Este nieto de asturiano es el dueño de un canal de televisión, Chile Visión, por el que pagó 27 millones de euros, y es uno de los accionistas mayoritarios de la línea aérea Lan Chile, donde está asociado con otro empresario asturiano, también originario de Colunga, Juan Cueto, con el que mantiene una estrecha amistad. Piñera es también el dueño del equipo de fútbol Colo-Colo.
Doctor en Economía por la Universidad de Hardware y uno de los inversores con más éxito de América Latina (entre sus muchos haberes empresariales está el haber introducido la tarjeta de crédito en Chile), se casó en 1973 con Cecilia Moral y es padre de cuatro hijos. Ya fue candidato a la Presidencia de Chile hace cuatro años, pero perdió ante Michelle Bachelet.
«En 2005 conocí la derrota, tras perder la elección presidencial en segunda vuelta, pero lejos de desmotivarme esa experiencia me permitió volver con más ganas y fuerzas», aseguró el propio Piñera. Fue senador entre 1990 y 1998 por su partido, uno de los muchos de la derecha chilena, cuyos dirigentes tuvieron una activa participación durante el Gobierno militar encabezado por Augusto Pinochet. Sin embargo, Piñera siempre ha condenado la violación de los derechos humanos perpetrada por la dictadura, algo que los sectores más duros de su partido ven con desagrado. Pese a todo, Piñera fue ministro de Trabajo con Pinochet.
El político de origen asturiano tiene también unos singulares gustos musicales. Entre sus cantantes favoritos hay figuras emblemáticas de la lucha contra la dictadura como Los Prisioneros, Illapu y Violeta Parra o iconos de la canción protesta como Bob Dylan y Joan Báez.
Sus detractores dicen de él que es «un candidato de laboratorio» que usa como símbolo la misma estrella empleada por el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en la campaña 2006, las mismas frases pronunciadas en los mítines por el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en 2007, y el mismo anuncio en internet que los seguidores de Barack Obama, presidente de EE UU, en 2008.
Entre sus seguidores el asturiano es conocido en su país como «la locomotora Piñera». Un hombre de negocios hiperactivo que pierde la paciencia cuando las cosas no ocurren «ya y ahora» y que busca coronar su vida de éxitos con la presidencia del país.
Católico practicante, Piñera está en contra del aborto y el matrimonio homosexual, pero apoyó la ley del divorcio y es partidario de repartir la píldora poscoital y reconocer determinados derechos a las parejas de hecho.