El Vaticano
El Papa aceptó ayer la dimisión del obispo irlandés Donal Brendan Murray, que la presentó por su actuación en los casos de abusos sexuales cometidos contra menores por sacerdotes católicos en la archidiócesis de Dublín. Según el «Informe Murphy», que reveló los mecanismos seguidos durante décadas por la Iglesia Católica irlandesa para ocultar, en connivencia con el Estado, los citados abusos, Murray, hasta ahora obispo de Limerick (oeste de Irlanda), ignoró y oculto denuncias de abusos sexuales contra menores cuando era obispo auxiliar de Dublín. Murray es el segundo prelado que se ve obligado a dimitir, después de John Magee.