Washington
El fiscal general de EE UU, Eric Holder, vaticinó el miércoles que la compra por parte del Gobierno federal de una prisión en Illinois para trasladar a presos del centro de detención de Guantánamo, en Cuba, contribuirá a cerrar estas controvertidas instalaciones posiblemente para el próximo verano.
Durante una rueda de prensa en el Departamento de Justicia, Holder indicó que la compra del Centro Correccional Thomson, en el noroeste de Illinois, representa un gran paso en los deseos de la Casa Blanca de cerrar Guantánamo.
Aunque el fiscal confía en que el cierre se produzca en cuestión de meses, en una entrevista posterior con «Reuters» admitió que la clausura definitiva podría no llegar hasta el verano o incluso el otoño del próximo año.
El presidente de EE UU, Barack Obama, se comprometió a cerrar Guantánamo el próximo 22 de enero, pero hasta el propio mandatario ha reconocido que las autoridades no podrán cumplir el plazo. Fuentes de la administración aluden a problemas diplomáticos y políticos para retrasar el cierre del penal, donde aún permanecen 210 reos.
Mientras tanto, el inspector general especial para la reconstrucción de Afganistán (SIGAR, por sus siglas en inglés), Arnold Fields, ha detectado «serios defectos» y falta de independencia en la Alta Oficina de Supervisión creada por el presidente afgano, Hamid Karzai, para vigilar y coordinar los esfuerzos en la lucha contra la corrupción, según un informe publicado el miércoles.
Karzai creó el organismo en 2008 ante las críticas de los aliados por la extensión de la corrupción en todos los ámbitos de la Administración. Sin embargo, el órgano carece de «capacidad operacional» y un «marco legal» al que agarrarse, así como de independencia presupuestaria que le garantice imparcialidad, según Fields.
La presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU, la demócrata Nancy Pelosi, advirtió ayer a Obama de que depende de él que se logre convencer a los diputados demócratas de la necesidad de aumentar el número de efectivos en Afganistán. Pelosi no quiso desvelar si votará a favor o en contra de la resolución presentada por el demócrata Dennis Kucinich, conocido por su oposición a la guerra.