EFE
Varsovia
Los responsables del museo del campo de concentración nazi de Auschwitz denunciaron ayer el robo del arco metálico con el lema en alemán «Arbeit Macht Frei» (El trabajo hace libre), que era lo primero que veían los deportados cuando entraban en el recinto.
La Policía local ha ofrecido una recompensa de 5.000 zloty (más de 1.200 euros) por cualquier pista que pueda llevar a recuperar la inscripción, que desapareció durante la madrugada de ayer.
«Este lugar está protegido, pero independientemente de eso, era impensable que tal cosa pudiese ocurrir. Este robo es un acto atroz. Espero que las acciones policiales que han comenzado concluyan con éxito», explicó el portavoz del museo, Jaroslaw Mensfelt.
Para los agentes, recuperar la placa es «una cuestión de honor», según fuentes de la comandancia de policía de Oswiecim, la localidad del sur polaco donde en 1940 las autoridades de ocupación alemanas establecieron el campo de concentración más mortífero de la historia.
Una copia de la placa robada ha sido colocada provisionalmente hasta que aparezca la original, elaborada por el prisionero Jan Liwacz. En el complejo de campos de concentración y exterminio de Auschwitz murieron más de un millón de prisioneros, sobre todo judíos, durante la II Guerra Mundial.
El presidente israelí, Simón Peres, expresó la «conmoción» de su país por el robo del letrero de entrada al campo en un encuentro que celebró en Copenhague con el primer ministro polaco, Donald Tusk.
También el Gobierno alemán condenó el robo. «Alemania, consciente de su responsabilidad histórica, apoya la conservación de Auschwitz como museo y lugar de recuerdo de las víctimas del nazismo», apuntó una fuente del Ministerio de Exteriores.