Pekín
El juicio contra Liu Xiaobo, uno de los disidentes políticos más conocidos de China, quedó ayer visto para sentencia después de que el escritor firmara el año pasado un manifiesto pidiendo el fin del sistema de partido único en su país mediante el sufragio universal.
Al tribunal acudieron unos doscientos seguidores de Liu, entre ellos unos sesenta convocados a través de Twitter que portaban un lazo amarillo en apoyo al activista. Sin embargo, el fuerte cerco policial, que mantuvo acordonado el acceso al tribunal, impidió que tanto estos manifestantes como los diplomáticos europeos y americanos que querían acceder al juicio como observadores lograran su objetivo.