Washington
El presidente norteamericano, Barack Obama, anunció ayer que él y su Gobierno no descansarán «hasta encontrar» a los implicados en el atentado fallido contra el vuelo de Detroit y llevarlos ante la Justicia.
«Este intento (de ataque terrorista) sirve para recordarnos la grave amenaza contra nuestro país», dijo Obama en una comparecencia ante los medios en Hawai, donde pasa sus vacaciones de Navidad junto a su familia. «La ciudadanía puede estar segura de que haremos todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar su protección».
El presidente Obama dijo que se ha «intensificado la inspección de pasajeros y equipajes en todos los vuelos y se ha agregado alguaciles federales» que viajan armados para enfrentarse a posibles atacantes durante los vuelos.
Obama añadió que ha ordenado una revisión «de nuestro sistema de vigilancia, porque aunque el nombre de este sospechoso (Abdulmutallab) estaba en la lista, no aparecía como una persona a quien se le debía impedir que subiera a un avión».
Asimismo, dijo el Presidente, se ha dispuesto un estudio de las medidas de inspección de pasajeros y equipajes «para determinar cómo fue posible que este sospechoso subiera a un avión comercial con materiales explosivos». Obama indicó que ha dado órdenes a sus asesores de seguridad nacional para que analicen todo el contexto del atentado fallido para identificar «a todos los conectados con este plan».
La Administración de Seguridad en el Transporte ha advertido a los pasajeros que deben esperar procedimientos más estrictos de inspección en los aeropuertos. Algunos medios han indicado que las medidas incluyen no poder levantarse del asiento en la primera y la última hora de vuelo, y límites en el uso de artefactos electrónicos tales como teléfonos móviles y ordenadores.