EFE
Teherán / Oviedo
El régimen iraní recrudeció ayer su ofensiva contra la oposición con el arresto de al menos siete activistas, menos de 24 horas después de que estallaran en el país las peores y más cruentas protestas de los últimos seis meses, con un balance de al menos doce muertos. Entre los detenidos figura el ex ministro de Exteriores y figura clave del reformismo Ibrahim Yazdi.
La Policía iraní cargó con gases lacrimógenos contra un grupo de partidarios de la oposición reunidos en Teherán para denunciar la muerte del sobrino del líder reformista Mir Husein Musaví.
Según diversos sitios web opositores, las Fuerzas de Seguridad detuvieron ayer a dos colaboradores cercanos del ex presidente reformista Mohamad Jatamí y a tres asesores de Musaví. Horas antes, el sitio de internet Jaras había informado de la detención de Yazdi. El ex ministro, líder del proscrito Movimiento Libre, fue uno de los principales actores de la revolución que en 1979 desalojó del poder al último sha de Persia.
Jefe de la diplomacia iraní en el primer Gobierno posterior al alzamiento se desligó del poder cuando los clérigos comenzaron a apropiarse de los principales puestos de responsabilidad política en el país.
Durante las pasadas elecciones, Yazdi expresó su apoyó a Musaví y se mostró favorable a un cambio en el actual régimen. Y fue detenido durante las protestas que estallaron tras conocerse la polémica reelección de Mahmud Ahmadineyad.
El clérigo opositor iraní Mehdi Karrubi criticó con dureza al régimen, al que acusó de asesinar a varias personas durante la fiesta sagrada de Ashura, celebrada el domingo en paralelo a los enfrentamientos entre la Policía y grupos de opositores.
En un comunicado divulgado por la web reformista Jahannews, el ex candidato a la Presidencia se preguntó «qué le ha pasado a un sistema religioso para matar a gente durante la jornada santa de Ashura».
«Atacaron con un salvajismo inexplicable a las personas, las hirieron, detuvieron e incluso mataron a varios», afirmó Karrubi.