Madrid / Oviedo
El ministro de Fomento, José Blanco, aseguró ayer que el Gobierno español no adoptará «medidas adicionales» en materia de seguridad aérea, como la implantación de escáneres corporales, hasta que no haya un acuerdo al respecto en el seno de la UE, más allá de las ya aplicadas a instancias de Estados Unidos para «extremar la vigilancia» de pasajeros que viajen a dicho país.
Blanco añadió que el Ejecutivo español, que ejerce la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE, «ha abierto una reflexión» acerca de cómo mejorar la seguridad aeroportuaria «facilitándoles la vida a los pasajeros», a través de la introducción de «nuevas tecnologías». Idéntica reflexión ha sido abierta, precisó, en el Consejo de Ministros de Transportes de la UE.
Estados Unidos ha impuesto desde ayer nuevas medidas de seguridad aérea a los pasajeros procedentes de catorce países, que incluyen escáneres capaces de «desnudarlos» digitalmente, pese a las críticas de grupos defensores de los derechos civiles.
Las medidas de control reforzado afectan a los viajeros que lleguen a EE UU procedentes de los países que, según Washington, patrocinan el terrorismo -Cuba, Irán, Sudán y Siria- y de los llamados «países de interés», esto es, Afganistán, Argelia, Irak, Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudí, Somalia y Yemen. Nigeria protestó ayer mismo contra la decisión de Washington por considerar injusto que el país, de 150 millones de habitantes, sea castigado por ser la tierra de origen del terrorista que intentó atentar el 26 de diciembre en Detroit.
Mientras, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, alertó ayer en Lisboa sobre el peligro terrorista al que está expuesto el norte de África y abogó por «una reflexión más global» para enfrentar la amenaza de Al Qaeda. «El problema no es sólo el Yemen; el problema es lo que ocurre en el norte de África. España ha sufrido el secuestro de tres ciudadanos españoles por miembros de Al Qaeda del Magreb Islámico», afirmó Moratinos.
El Ministro resaltó la importancia de prestar atención a lo que ocurre en Afganistán, el propio Yemen y Somalia, país sobre el que España ha propuesto una conferencia internacional para analizar su situación.
«Estamos preocupados por las últimas intervenciones de Al Qaeda y eso va a ser objetivo, lógicamente, de alguna iniciativa por parte de la Presidencia española conjuntamente con el presidente permanente de la UE (Herman) Van Rompuy y su alta representante (Catherine) Ashton», adelantó el Ministro, quien presentó en la capital portuguesa las principales directrices de la Presidencia española.