Saná / Oviedo
Yemen anunció ayer que sus fuerzas de seguridad han matado en el país a uno de los líderes de Al Qaeda en la Península Arábiga, Abdalá al Mihdar, que tiene su principal centro de operaciones en territorio yemení. En la operación fueron detenidos también cuatro miembros del grupo terrorista, tras ser cercada la casa en la que se encontraban, situada en la provincia de Shabua, en el sur del país. Un agente se seguridad murió en la operación.
Al parecer, los terroristas planeaba lanzar ataques contra instalaciones vitales yemeníes, según fuentes oficiales, que no dieron detalles sobre los planes de los terroristas.
Por otra parte, fuentes de seguridad aseguraron que otro policía falleció al estallar un artefacto al paso de su vehículo en la comarca de al Said, también en la provincia de Shabua. El martes fueron detenidos otros cuatro supuestos militantes del grupo terrorista en otra operación en la misma provincia.
El Gobierno de Saná, con apoyo encubierto de EE UU, ha intensificado sus campañas contra Al Qaeda después de que el pasado 25 de diciembre un joven nigeriano, supuestamente entrenado en Yemen, perpetrara un atentado aéreo fallido sobre Detroit en un avión proveniente de Amsterdam.
Yemen es también escenario de una sangrienta rebelión chiita en el norte del país, sobre la que ayer se pronunció el presidente de Irán, único país del mundo donde gobierna el clero chiita, Mahmud Ahmadineyad.
El líder iraní acusó a EE UU, Reino Unido e Israel de planear esa guerra como parte de un presunto plan para «prender las llamas de la guerra en todo Oriente Medio y dominarlo». Ahmadineyad también arremetió contra Arabia Saudí: «Si utilizara sólo un una pequeña parte de su armamento para ayudar a Gaza», dijo, «y hacer frente al régimen sionista, hoy no tendríamos trazas del estado sionista en la región», concluyó el presidente iraní.