Washington / Pekín
El Gobierno estadounidense pidió ayer explicaciones a China por el ciberataque dirigido a cuentas de correo electrónico de disidentes y activistas pro derechos humanos que denunció haber sufrido el buscador de internet Google.
El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, reveló ayer la celebración de una reunión con funcionarios chinos de la Embajada en Washington, después de que la jefa de la diplomacia de EE UU, Hillary Clinton, explicara que Google informó a su departamento del ataque, que, dijo, «genera serias preocupaciones».
El pasado día 12 el gigante de internet amenazó con poner fin a sus operaciones en China después de sufrir un ciberataque proveniente del país asiático. Pero ayer, el portavoz del Ministerio de Comercio, Yao Jian, advirtió de que todos los clientes extranjeros, incluido Google, deberán respetar las leyes y regulaciones políticas chinas.
«China continuará facilitando un buen ambiente de inversión a los clientes extranjeros», señaló Yao, quien, además, aseguró que Pekín «todavía no ha recibido ningún informe de Google en el que indique que se retira del país».
El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, de visita en Pekín, instó ayer al país asiático a demostrar un mayor respeto hacia los derechos humanos, pero dijo que las diferencias de opinión sobre este asunto no deben perjudicar las relaciones comerciales entre los dos mayores exportadores mundiales.
Paralelamente, el Gobierno de Pekín hizo públicos ayer dos nuevos procesos judiciales por corrupción. El director general de la mayor empresa estatal de energía nuclear, China National Nuclear Corporation, Kang Rixin, fue destituido de su cargo y expulsado del Partido Comunista. Según la prensa, Kang podría estar envuelto en un caso de corrupción de 1,8 billones de yuanes (182.053 millones de euros), lo que supondría una de las mayores sumas malversadas en la historia del régimen. Asimismo, el ex director general de Kweichow Moutai, la empresa de licores más famosa de China, fue condenado a muerte por corrupción, informó la agencia oficial «Xinhua».