Viena / Oviedo
La corrupción mueve 2.500 millones de euros en Afganistán y es la mayor preocupación para su empobrecida población, que además ve en policías, jueces, fiscales, abogados y políticos a los responsables de su expansión, según denunció ayer la ONU. Para el 59 por ciento de los afganos, la corrupción es mayor motivo de preocupación que la inseguridad o el desempleo, según el estudio, para el que se ha entrevistado a 7.600 personas en doce provincias afganas.
En el informe se especifica que las pequeñas corruptelas forman parte del día a día de la población y que uno de cada dos afganos ha tenido que recurrir a ellas para acceder a alguno de los servicios públicos.