EFE
Barack Obama cumple hoy su primer aniversario como presidente de EEUU, una efeméride que ha querido dejar pasar sin conmemoraciones especiales y mientras prepara un segundo año que puede resultar decisivo en su mandato.
Así, ayer el presidente estadounidense dedicó la jornada a promover un programa para la reforma educativa en una escuela de enseñanza primaria. Y hoy, cuando se cumple un año de su histórica investidura en el Capitolio frente a cerca de dos millones de personas, su agenda prevé como único acto público la conmemoración del Mes del Tutor.
Nada más alejado de las escenas de fiesta de hace un año, cuando asistió a un concierto en su honor en el Mall de Washington encabezado por artistas de la talla de U2 o, el día de su toma de posesión, participó en una decena de bailes de investidura.
El actual clima político no propicia los festejos. El país continúa su crisis económica y la creación de empleo no despega. Las guerras en Irak y Afganistán no sólo no han concluido sino que, en el caso de esta última, ha escalado en su intensidad.
Derrota en Massachusetts
La popularidad del presidente, que tras su investidura superaba el 70%, ronda ahora apenas el 50%. Y a última hora Obama ha recibido un duro golpe. Los demócratas han perdido la mayoría absoluta en el Senado, después de que el republicano Scott Brown haya derrotado a la fiscal estatal Martha Coakley en los comicios celebrados este martes en Massachusetts para designar al sucesor en la cámara alta de Ted Kennedy, fallecido en agosto. Esto pone en peligro la reforma sanitaria de Obama.
Obama también llega a su aniversario preocupado por las tareas de salvamento y asistencia en Haití tras el terremoto de hace una semana. El presidente estadounidense ha prometido a los haitianos que no los olvidaran y ha respaldado no sólo una aportación de urgencia de cien millones de dólares, sino también la contribución militar a las tareas de emergencia.
Obama busca demostrar que en momentos de crisis puede actuar con decisión. Y mostrar su solidaridad con un país vecino que cuenta con una comunidad de cerca de dos millones de personas en territorio estadounidense.
Creación de empleo
Esta semana, el presidente estadounidense también buscará centrarse en la economía y la creación de empleo, que ya ha declarado que serán su gran prioridad este año.
El jueves, Obama tiene previsto reunirse con una representación de alcaldes de todo el país, para examinar vías hacia la creación de puestos de trabajo, mientras que el viernes se desplazará a Ohio, dentro de una gira para escuchar las ideas de los ciudadanos para mejorar la economía.
Según afirmó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, al comenzar el nuevo año de mandato "la principal prioridad será la creación de empleo". En su agenda estará pendiente también la reforma del sistema de inmigración y la aprobación de medidas contra el cambio climático.
Pero la economía será, como el año pasado, lo que ocupe buena parte de su jornada laboral. A menos que los ciudadanos estadounidenses comiencen a percibir una clara mejora de la situación económica, en especial en lo que respecta a la creación de empleo, Obama y los demócratas podrían sufrir un serio varapalo dentro de diez meses, cuando el país celebrará elecciones legislativas.