Bruselas
La titular de Exteriores de Bulgaria, Rumiana Jeleva, renunció ayer a ser comisaria europea de Ayuda Humanitaria, después de una tensa audiencia ante la Eurocámara, que la acusó de falta de transparencia en su declaración de intereses y, posteriormente, de no estar preparada para el cargo. Jeleva presentó también su dimisión como jefa de la diplomacia búlgara, pero el primer ministro, Boyko Borissov, rechazó su petición de renuncia y sustituyó su candidatura por la de Kristalina Georgieva, vicepresidenta del Banco Mundial (BM).
La renuncia de Jeleva a seguir aspirando a la Comisión Europea (CE) retrasará la votación del próximo Ejecutivo comunitario en el Parlamento y puede suponer un contratiempo para la Presidencia española de la UE. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero consideró ayer la renuncia de la búlgara sólo un «pequeño obstáculo».
La Comisión, cuya renovación ya había quedado retrasada a finales del año pasado por la ratificación del Tratado de Lisboa y la creación de nuevas instituciones en la UE, podría tomar posesión justo antes de la cumbre informal de líderes comunitarios del 11 de febrero.
El presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, señaló que se reunirá «lo antes posible» con Georgieva para «dar su acuerdo» a la nueva candidata búlgara.
Respecto a la renuncia de Jeleva, el líder del Partido Popular Europeo (PPE) en la Eurocámara, Joseph Daul, reiteró el apoyo de su formación a la búlgara, y dijo que «todas las acusaciones vertidas son falsas», si bien ella «no ha soportado los ataques contra su honor». Para el líder del grupo Socialista en el PE, Martin Schulz, la renuncia de Jeleva era «inevitable y predecible».
De otro lado, el presidente permanente de la UE, Herman van Rompuy, dijo que la Presidencia española tiene «ideas muy ambiciosas», pero, a día de hoy, «aún no hay consenso en torno a ellas».