Madrid, E. P.
El presidente Zapatero será este año el ponente invitado del Desayuno Nacional de Oración, que abrirá el próximo 4 de febrero el curso político en Washington DC, confirmaron ayer fuentes oficiales.
Al acto, que se repite cada primer jueves de febrero, asisten más de 3.500 invitados entre políticos, diplomáticos, invitados de un centenar de países y otros representantes de la sociedad, que durante la semana anterior al día central celebran toda una serie de reuniones y debates sobre diversos temas.
La mañana del jueves hay dos ponentes que tradicionalmente hablan ante los invitados: el presidente de EE UU y un invitado cuya identidad se suele preservar hasta el último momento. El año anterior acudió como ponente principal el ex primer ministro británico Tony Blair y en ocasiones anteriores fueron invitados la madre Teresa de Calcuta, el líder del grupo «U2», Bono, o el rey Abdalá II de Jordania.
Aunque desde Moncloa no han avanzado el sentido del discurso que pronunciará Zapatero, es previsible que aborde en su intervención sus ideas en torno a la tolerancia y cohabitación entre diversas creencias -entre los invitados hay representantes de las diferentes corrientes religiosas- y defienda la cooperación al desarrollo con los países más necesitados.
En el caso de Blair, en su intervención del año pasado criticó el extremismo religioso, pero advirtió también del «secularismo agresivo». Bono, por citar otro caso, incidió en la lucha contra la pobreza y el sida, especialmente en África. La tradición de celebrar este Desayuno se remonta al período de la Gran Depresión, en los años treinta, cuando muchas personas en América perdieron sus trabajos y cayeron en la pobreza.