Washington / Oviedo
El presidente Obama criticó el fallo del Tribunal Supremo de Justicia de EE UU que permite que las grandes empresas hagan contribuciones sin límites a las campañas electorales o para oponerse a determinados candidatos.
El fallo, señaló Obama en una declaración distribuida por la Casa Blanca, «da la luz verde a una nueva estampida de contribuciones en dinero por parte de grupos de presión en nuestra política».
La sentencia, sobre la que se habían creado muchas expectativas, anuló otra del Supremo, de 1990, según la cual el Gobierno podía prohibir que las empresas gastaran dinero en propaganda que promoviera, expresamente, la elección o repudio de un candidato.
«Ésta es una victoria enorme para las petroleras, los bancos de Wall Street, las compañías de seguros de salud y otros intereses poderosos que movilizan su peso cada día para ahogar las voces del ciudadano común», señaló Obama.
El presidente dijo que su Gobierno trabajará con el Congreso y propondrá a demócratas y republicanos «el desarrollo de una respuesta enérgica a esta decisión».