Roma
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, subrayó ayer que una disminución del número de inmigrantes ilegales «significa una reducción de las fuerzas que van a engrosar las filas de las organizaciones criminales».
Así lo manifestó el jefe del Ejecutivo italiano durante una rueda de prensa tras una reunión del Consejo de Ministros, que se celebró en la ciudad sureña de Reggio Calabria y durante la que se aprobó un plan antimafia.
El mandatario subrayó que los países mediterráneos frenan y se ocupan de la repatriación de las personas provenientes del interior de África dirigidas a las costas europeas; unas acciones que comportan un coste «que debe ser soportado no sólo por los países ribereños de la UE, sino por toda la Unión».