El presidente norteamericano también reservó un apartado para la política exterior en el primer discurso del Estado de la Unión de su mandato. Así, sobre la guerra de Irak, afirmó que «se acerca a su fin» y que todos los soldados estadounidenses habrán vuelto a casa «para finales de agosto».
Obama basó buena parte su campaña electoral en la promesa de poner fin a la guerra en Irak, país en el que entonces se encontraban desplegados casi 150.000 soldados. El año pasado anunció la salida de las tropas de combate para finales de agosto y la marcha de los últimos soldados para finales de 2011.
En su alocución al Congreso, el presidente estadounidense aludió también a la lucha contra el terrorismo y a la guerra en Afganistán, donde el pasado diciembre anunció el envío de más de 30.000 soldados adicionales.
De allí, aseguró, los soldados estadounidenses podrán empezar a regresar en julio del año próximo. «Recompensaremos el buen gobierno, reduciremos la corrupción y apoyaremos los derechos de todos los afganos», aseguró. Y, pese a reconocer que «habrá aún días difíciles por delante», afirmó: «Tengo confianza en que tendremos éxito».
Quizás una de las mayores novedades de su discurso fue su compromiso de eliminar la ley que impide que los homosexuales declarados puedan servir en las Fuerzas Armadas: «Trabajaré con el Congreso y nuestros militares -explicó- para derogar finalmente la ley que niega a los estadounidenses homosexuales el derecho de servir al país que aman por ser quienes son».
Y la reforma migratoria, que en su día se conjeturó que Obama podría acometer en su primer año de mandato, apenas logró una mención honorífica.
Nada de todo ello convenció a los republicanos, que urgieron al presidente a imponer límites al gasto público que vayan más allá de los anunciados en el discurso y alertó de que la subida de la deuda es «insostenible».
Para los republicanos, «ese es sólo un pequeño paso» para resolver el problema. «Las circunstancias exigen que recapacitemos y pongamos límite a los gastos del Gobierno, tanto el federal como el estatal y el local», afirmó el congresista por Florida Mario Díaz-Balart.
Precisamente hacia Florida partió ayer Obama, que ha emprendido una gira para promover a pie de calle su mensaje en pro de la creación de empleo y sus medidas económicas.