ATLAS
Sobrepasada la verja comienza el caos multitudinario por hacerse con un saco de comida. Miles de personas asaltan en cuestión de segundos los camiones cargados con toneladas de alimentos que tenía que distribuir el gobierno haitiano.
Los jardines del derruido Ministerio de Cultura, ahora convertido en un campo de refugiados de los más desatendidos de Puerto Príncipe, se convierte en el escenario de los gritos y la confusión absoluta.
La decena de policías y el centenar de voluntarios con camisetas blancas y la inscripción "el gobierno está conmigo", se ven desbordados por la situación.
A golpes con las víctimas
Algunos incluso acaban a golpes con las mismas víctimas del terremoto que debían alimentar. Otros, la mayoría, colaboran en medio del desorden sin oponer resistencia y terminan lanzando desde los tráilers los esperados paquetes de arroz, pasta, aceite y leche en polvo. Un tesoro 16 días después del desastre que ha provocado batallas a golpes por cada saco de comida.
Un tumulto que ha durado más de veinte minutos y del que se han aprovechado los más fuertes.