Washington / Oviedo
El déficit público de EE UU alcanzará este año la cifra récord de 1,56 billones de dólares (1,12 billones de euros), el 10,6% del PIB, según recoge el presupuesto de la Casa Blanca para 2011 que el presidente Obama remitió ayer al Congreso. El déficit previsto para el ejercicio 2011, que comienza el próximo 1 de octubre y acaba el 30 de septiembre siguiente, se reduce a 1,27 billones de dólares, lo que supone el 8,3% del PIB y una reducción del 18,5% respecto al de 2010.
«Es hora de ahorrar lo que podamos, gastar cuando debamos y vivir de acuerdo con nuestras posibilidades», explicó Obama. «Simplemente, no podemos gastar como si los déficit no tuvieran consecuencias», dijo el inquilino de la Casa Blanca, acompañado de sus principales asesores económicos, al presentar unas cuentas que ascienden a 3,8 billones de dólares (2,73 millones de euros) e incluyen ya la anunciada congelación del gasto en numerosas partidas.
El plan presupuestario marca un cambio de tono de la Casa Blanca, que hasta ahora había destacado la necesidad de superar la crisis con medidas de estímulo económico y dejar los déficit como un problema secundario.
«Continuaremos, sin embargo, haciendo todo lo necesario para crear empleo. Esto lo refleja mi presupuesto. Es esencial», afirmó. El presupuesto para 2011 mantiene la política destinada a proteger la frágil recuperación económica, incluida una partida de 100.000 millones de dólares en medidas para crear puestos de trabajo: 33.000 millones para reducir los impuestos a las pequeñas empresas que amplíen sus plantillas, y 7.000 millones de dólares para programas educativos que ofrecen becas y la contratación de profesores de poyo. El texto recoge también las iniciativas de Obama relacionadas con la lucha contra el cambio climático y la reforma sanitaria, dos prioridades que han topado con obstáculos en el Congreso.
Obama planea ahorrar dinero recortando 120 proyectos, incluyendo la anulación de la misión espacial para volver a poner hombres en la Luna, un proyecto de la Administración Bush. Sin embargo, las cuentas incluyen una subida de más del 6 por ciento en el presupuesto de educación. «No hay mejor plan contra la pobreza que una educación de calidad internacional», resaltó Obama.