Pekín / Washington / Oviedo
China anunció ayer su «fuerte oposición» a un próximo encuentro entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y el Dalai Lama y aseguró que esta reunión «dañará seriamente las relaciones chino-estadounidenses».
«Si el presidente Obama se reúne con el Dalai Lama, amenazará la confianza y la cooperación» entre ambas potencias, dijo Zhu Weiqun, subdirector del departamento del Frente Unido del Comité Central del Partido Comunista.
Zhu dejó muy claro que «la relación entre Pekín y el Dalai es un asunto interno de China» y «nos oponemos al intento de cualquier fuerza extranjera de interferir en asuntos internos de China poniendo al Dalai Lama como excusa».
Pese a la contundente advertencia de Pekín, un portavoz de la Casa Blanca, Bill Burton, señaló que Obama mantiene sus planes de reunirse con el Dalai Lama.
El pasado octubre, cuando el mandatario estadounidense visitó el país asiático, tuvo un gesto para con el Gobierno chino y no se reunió con el líder espiritual tibetano, siendo el primer presidente norteamericano que no le concede ese privilegio.
Sin embargo, Obama envió una delegación a Dharamsala (sede del gobierno tibetano en el exilio) y prometió un encuentro con el Dalai Lama posterior al llevado a cabo con los líderes chinos.
La advertencia china de ayer se produce tras un incremento de la tensión entre ambas potencias, después de que Pekín suspendiese hace cuatro días sus intercambios militares con EE UU en respuesta al plan de Washington de vender armas a Taiwán por valor de más de 6.000 millones de dólares.
El portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Ma Zhaoxu, reiteró que su país sancionará a las empresas estadounidenses que vendan armamento a Taiwán, una iniciativa de Washington que «daña seriamente» las relaciones entre ambos países, advirtió.
«La responsabilidad recaerá completamente en Estados Unidos», amenazó Ma, quien evitó señalar si se refería a la negociación nuclear con Irán o Corea del Norte.
Entre tanto, los emisarios del Dalai Lama que han visitado en los últimos días Pekín anunciaron ayer que han propuesto a China «un esfuerzo conjunto» para estudiar la realidad de Tíbet, para el que reclaman una «autonomía genuina».
Las autoridades chinas también advirtieron a EE UU de que la posible concesión del Nobel de la Paz al disidente encarcelado Liu Xiaobo, cuya candidatura ha sido presentada por la sección estadounidense de la organización internacional de Derechos Humanos PEN, sería una decisión «completamente equivocada».
Por su parte, Indonesia anunció que Obama lanzará una «alianza estratégica integral» con el Gobierno de Yakarta el próximo marzo, durante su primera visita oficial al país, donde vivió parte de su infancia.