Pekín / Oviedo
El ministro de Exteriores chino, Yang Jiechi, ha afirmado que las relaciones bilaterales de Pekín con Washington están «seriamente afectadas» por el aumento de la tensión entre las dos potencias en los últimos meses a raíz de acontecimientos como la reciente venta por EE UU de armas a Taiwán por importe de 6.400 millones de dólares.
«La responsabilidad no corresponde a China», afirmó Yang en una rueda de prensa que tuvo lugar tras una reunión del Parlamento chino (ANP), que el pasado viernes inició su sesión anual, que se prolongará dos semanas.
Las relaciones entre EE UU y China han empeorado en los últimos dos meses a consecuencia de asuntos como la citada venta de armas a Taiwán o los supuestos ciberataques a Google. Tampoco contribuyó a mejorar el clima bilateral la reciente reunión que mantuvieron en la Casa Blanca el Dalai Lama, líder tibetano en el exilio, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Yang afirmó que Washington «debe respetar los intereses vitales chinos», en referencia a Taiwán y Tíbet, aunque matizó que su país siempre ha otorgado una gran importancia a sus relaciones bilaterales con EE UU.
En consecuencia con todo lo anterior, el ministro chino pidió el domingo a EE UU que se tome en serio la posición de Pekín y dé pasos creíbles para trabajar conjuntamente en la reanudación de unas relaciones estables entre las partes.
Yang subrayó que Pekín analizó ampliamente la semana pasada el estado de las relaciones bilaterales con dos enviados especiales de EE UU. El secretario adjunto de Estado, James Steinberg, y el director para Asia del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jeffrey Bader, aterrizaron el martes pasado en Pekín para tratar de restañar las heridas abiertas entre ambos países. Pekín les aseguró que las relaciones entre las dos potencias mejorarían si Washington rectifica sus decisiones más recientes sobre Taiwán y Tíbet.
Respecto a la UE, Yang, que el domingo expuso ante la ANP las líneas maestras de la política exterior china, explicó que ambas partes mantienen una «relación madura» estratégica. No obstante, precisó que deben trabajar juntos para desarrollar ampliamente esta relación y «si hay diferencias», añadió, «lo importante es manejarlas con diálogo para sentar bases más sólidas y descubrir nuevas áreas de crecimiento».
«China y la UE difieren en herencia cultural, pasado histórico, desarrollo económico y social, pero lo importante es destacar los intereses comunes, pues el comercio fue en 2009 de 360.000 millones de dólares y hay 200.000 estudiantes chinos en la UE», añadió Yang.
El ministro se refirió también a la próxima cumbre del G20, que se celebrará en noviembre en Corea del Sur, y explicó que las prioridades chinas son reformar las instituciones internacionales, equilibrar el desarrollo económico, coordinar políticas económicas, oponerse al proteccionismo y facilitar la conclusión de la Ronda de Doha sobre liberalización del comercio mundial.