Kampala, Agencias
La organización terrorista somalí Al Shabab, ligada a Al Qaeda, es la principal sospechosa de los dos atentados con explosivos que causaron al menos 64 muertos y unos 70 heridos en Kampala entre personas que veían el domingo por la noche por televisión la final del Mundial en un club de rugby y un restaurante de comida etíope.
Al Shabab asumió implícitamente la autoría de los ataques al congratularse de su resultado y advertir a Uganda y a Burundi de que si no retiran sus contingentes militares de Somalia «las explosiones continuarán».
Uganda y Burundi son los dos únicos países de la región que aportan tropas a la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), amenazada por Al Shabab, que pretende derrocar al Gobierno apoyado por la comunidad internacional.
Durante el Mundial de fútbol de Sudáfrica, Al Shabab y otras milicias radicales islámicas prohibieron en Somalia a los residentes de las zonas bajo su control ver los partidos por televisión.