París, E. P.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, desgranó ayer nuevas medidas para combatir la delincuencia entre las que figura retirar la nacionalidad a los delincuentes de origen extranjero que atenten contra las fuerzas de seguridad del país. La medida coloca en la diana a los jóvenes descendientes de inmigrantes que pueblan las periferias de las ciudades francesas.
«Vamos a evaluar nuevamente los motivos que pueden dar lugar a la privación de la nacionalidad francesa», anunció, subrayando que «la nacionalidad francesa es algo que hay que merecer» y «cuando se dispara a un agente de las fuerzas del orden, no se es digno de seguir siendo francés».