El Aaiún / Oviedo,
Agencias / E. F
El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, vivió ayer una jornada de relativa calma tras la batalla campal que, el lunes, siguió al asalto por las fuerzas de seguridad marroquíes del campamento de Agdaim Izik en el que más de 20.000 saharauis protestaban en demanda de mejores condiciones de vida.
Tras una noche en la que rigió el toque de queda, la ciudad amaneció tomada por las fuerzas de seguridad y con brotes de violencia aislados, que se reprodujeron a lo largo de la jornada, sin alcanzar el nivel de la víspera. Fuentes oficiales marroquíes aseguraron que El Aaiún estuvo en completa calma y negaron cualquier enfrentamiento.
El de ayer fue un día de detenciones masivas, según denunciaron las fuentes saharauis que, por vía telefónica, consiguieron romper el bloqueo informativo que Rabat ha impuesto sobre la ciudad. Por segundo día consecutivo, las autoridades marroquíes impidieron el acceso al Sahara a los periodistas.
Las fuentes aseguraron que el Gobierno marroquí ha ordenado la captura de una larga serie de activistas saharauis a los que se hace responsables de haber organizado el arrasado campamento. La búsqueda de los sospechosos se estaría haciendo casa por casa y sin miramientos. Hasta anoche, Rabat sólo admitió 65 arrestos, todos ellos practicados el lunes.
Un activista saharaui, identificado sólo como Abdalahi, declaró a Efe: «No nos podemos quedar mucho tiempo en el mismo lugar, tenemos que cambiar cada tres o cuatro horas para que no nos detengan. Hay barrios a los que es imposible entrar por el número de militares que se encuentran en ellos».
Testigos presenciales explicaron a Efe la espectacularidad del despliegue policial en las principales calles de la ciudad, en las que un buen número de comercios y cafeterías optaron por cerrar sus puertas. El paisaje después de la batalla del lunes muestra los graves daños sufridos por la sede de la televisión de El Aaiún, asaltada e incendiada por manifestantes, así como por otros edificios públicos, oficinas bancarias y negocios particulares.
El Aaiún es una ciudad sitiada. Según la ONG Thawra, Marruecos ha impuesto el «estado de sitio» y ha cortado las comunicaciones con la ciudad. «Por tierra, las carreteras de acceso a El Aaiún desde Tantan y Smara están cerradas y controladas por las fuerzas de seguridad, y por aire, las compañías Binter Canarias y Air Maroc no venden vuelos, de momento, hasta el próximo viernes», aseguró en un despacho informativo la ONG.
En el capítulo de las víctimas, Marruecos ha reconocido oficialmente nueve muertos en sus cuerpos de seguridad y ha establecido que un civil saharaui falleció el asalto al campamento. Por su parte, el Frente Polisario elevó primero a 11 los saharauis fallecidos en el asalto y en los incidentes posteriores, pero anoche informó del hallazgo de otros ocho cadáveres, entre ellos el de un niño. Para el Polisario son 723 los heridos y 159 las personas desaparecidas, y el balance podría empeorar «vistas las dimensiones de la agresión bárbara ejecutada» por Marruecos.