Belgrado / La Haya, Agencias
El criminal más buscado por las guerras de la antigua Yugoslavia, el ex general serbobosnio Ratko Mladic, de 69 años, fue detenido ayer en Serbia tras años de infructuosa búsqueda, dificultada en buena medida por la falta de colaboración de las autoridades serbias. La captura de Mladic, acusado de genocidio y considerado responsable de la masacre de 8.000 musulmanes en Srebrenica en 1995 y de los muertos provocados por el sitio de Sarajevo, allana el camino a la integración serbia en la UE. La masacre de Srebrenica se produjo en la recta final de la guerra de secesión bosnia (1992-1995).
El arresto de Mladic, sobre el que pesan hasta 15 cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad, permitirá que Serbia reciba una opinión más positiva por parte de la Comisión Europea respecto a sus esfuerzos para colaborar con la justicia y cerrar las heridas de las guerras balcánicas.
La detención coincidió con la visita a Belgrado, la capital serbia, de la alta representante de la UE para la Política Exterior, Catherine Ashton, quien declaró que con esta captura «pronto se acelerará el proceso de integración de Serbia a la UE».
El próximo paso para la adhesión de Serbia a la UE se dará el 10 de octubre, cuando la Comisión Europea opine sobre la idoneidad de Serbia para acceder al estatuto de «candidato». Serbia presentó la solicitud formal de adhesión de su país a la UE el 22 de diciembre de 2009.
Mladic, cuyo proceso para ser extraditado a los Países Bajos -sede del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY)- ya ha comenzado, fue detenido hacia las 06.30 horas por el servicio de inteligencia serbio y por agentes especiales encargados de buscar a los acusados serbios de crímenes de guerra. Según medios locales, el arresto se produjo gracias a un chivatazo en la pequeña localidad de Lazarevo, 80 kilómetros al norte de Belgrado, donde Mladic vivía solo en una casa propiedad de unos parientes bajo el nombre de Milorad Komadic.
Mladic no se opuso a su arresto, no iba disfrazado y no llevaba barba, a diferencia del ex líder político serbobosnio Radovan Karadzic, capturado en julio de 2008 en Belgrado. Además ha envejecido mucho, su estado de salud es precario y apenas puede mover una brazo, a consecuencia de un infarto cerebral.
La detención de Mladic fue comunicada por el presidente serbio, Boris Tadic. «Hoy hemos concluido un difícil período de nuestra historia reciente, hemos quitado la mancha de los ciudadanos de Serbia y miembros del pueblo serbio donde quiera que vivan», proclamó Tadic.
«Una página de la historia ha sido cerrada, y ha sido abierta la posibilidad de un trabajo conjunto en la región en la reconciliación y la creación de una sociedad mejor y más próspera en el sureste de Europa». añadió, antes de subrayar que «ahora están abiertas todas las puertas» para el ingreso de Serbia en la UE.
Tadic aseguró que la captura de Mladic no desestabilizará al país balcánico, aunque la Policía anunció que reforzará la seguridad. Hace tres años, la detención de Karadzic levantó protestas violentas en Serbia.
En Bosnia, la noticia fue recibida con satisfacción. «La detención prueba que las autoridades serbias sabían todo este tiempo dónde estaba Mladic», aseguró Zeljko Komsic, miembro croata de la presidencia tripartita. Más reservadas fueron las autoridades de la República Serbia de Bosnia, que tras los Acuerdos de Dayton (EE UU) de 1995 forma con la Federación Croata-Musulmana el nuevo estado bosnio. Anton Kasipovic, vicepresidente del Gobierno serbobosnio, se limitó a decir que todos los acusados de crímenes de guerra deben comparecer ante los tribunales competentes.