Kabul, Agencias
Entre 2.000 y 3.000 afganos se manifestaron ayer frente a la base aérea militar estadounidense de Bagram en protesta por la profanación de ejemplares del Corán, el libro sagrado del Islam, por parte de las tropas internacionales, informaron fuentes oficiales afganas.
Según la portavoz del Gobierno provincial, Roshna Jalid, varios trabajadores locales informaron de que los ejemplares del Corán habían sido quemados en el interior de la base de Bagram y depositados en los contenedores de basura.
«Los trabajadores que suelen recoger la basura en el exterior de la base hallaron los restos de los libros del Corán», explicó.
El comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, el general John Allen, ofreció sus «sinceras disculpas» por lo ocurrido, que no fue, dijo, «algo intencionado».
Los talibanes, por su parte, calificaron la quema de ejemplares del Corán de actos «inhumanos e inmorales».