Lne.es »

Un viaje para olvidar

"Íbamos a la ópera y acabamos durmiendo en un portal", cuenta Joaquina Escudero, una de los muchos asturianos que vivieron la noche más triste de París

16.11.2015 | 09:20
Un viaje para olvidar

La ovetense Joaquina Escudero pasó el viernes una de las peores noches de su vida. Durmió en la calle, en un portal, muerta de frío, entre ruidos de ambulancias y coches de policía. "Fue tremendo. Tenía los pelos de punta de todo el miedo que pasé", cuenta a su llegada al aeropuerto de Asturias. Está en casa, segura y feliz. Pero ni ella ni su marido pueden dejar de pensar en París. "Teníamos unas entradas para la ópera reservadas desde agosto. Y mire cómo acabamos. Ni pudimos acceder al hotel, porque estaba justamente en la plaza de La República". Escudero se enteró de la tragedia cuando iba en metro. "Vi que todo el mundo estaba mirando el teléfono. Me pareció raro, pero seguí a lo mío. Hasta que recibí una llamada de España y me contaron lo que había sucedido. El metro fue sin rumbo, no paraba en ningún sitio. Fue una locura", asegura con pena.

Una locura parecida la vivió Ohiana Leizaola, de San Sebastián, aunque residente en Oviedo. Cuando comenzaron los disparos, esta joven de 31 años estaba en una de las gradas del estadio de fútbol de Saint Denis, donde se disputaba un partido amistoso entre las selecciones de Francia y Alemania. "Escuchamos la explosión, pero pensábamos que se trataba de unos petardos. El partido siguió y la gente al principio estaba bastante tranquila. A medida que iba saliendo información de los atentados, el ambiente se fue calentando. Acabamos el partido sin mirar para él, sólo queríamos salir de allí", relata. Y salieron, pero media hora más tarde. "No sé muy bien lo que pasó, pero de repente entró una avalancha de gente que nos hizo retroceder hasta el césped del campo de fútbol. Lo pasé muy mal, porque en aquel momento no sabía lo que iba a pasar", explica a sus familiares.

Juan Luis Suárez, el guitarrista de El Sueño de Morfeo fue otro de los asturianos que vivió en su propia piel los atentados de París. Horas antes de que se desatarse el terror había estado paseando por delante de la sala de espectáculos Bataclan, donde los terroristas abrieron fuego. "Estábamos alojados en el distrito de al lado. Esa noche no salimos del hotel y fue casi imposible pegar ojo. El ruido de sirenas y de helicópteros era constante", expresa.

-¿Cómo está ahora París?

-En guerra. El viernes hubo mucho pánico. La gente corría de un lado a otro por las calles, no había taxis ni autobuses, algunas zonas de la ciudad se quedaron sin luz... Fue terrible.

Lo cuentan Carmen Canto y Eloy Rodrigo, una pareja de maliayeses que ayer cogió el vuelo de vuelta a la capital francesa. A diferencia de Joaquina Escudero, Ohiana Leizaola o Juan Luis Suárez, a ellos les toca ahora palpar el miedo. En el país vecino viven desde hace dos años, pero el atentado les cogió de visita en Asturias. "Lo vivimos todo desde la distancia, con miedo y mucha tensión. Estuvimos el fin de semana en contacto con amigos y algunos de ellos no pudieron dormir en sus casas. Nos cuentan que la solidaridad allí está siendo increíble. Muchas familias han ofrecido sus residencias", cuentan minutos antes del embarque. Junto a ellos viajaron un escaso grupo de veinte personas. Entre ellos no había miedo, pero sí nervios. "Últimamente había muchos militares. La ciudad estaba en alerta. Pero pasó", dicen. Pasó lo inimaginable: 129 muertos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine