TOMASA ARCE BERNARDO
VICECONSEJERA DE MEDIO RURAL
Oviedo
María José IGLESIAS
Tomasa Arce es la nueva viceconsejera de Medio Rural, la «número dos» de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que dirige Belén Fernández. Asume su cargo consciente de las dificultades, pero con ilusión por ayudar a los habitantes del medio rural.
-¿La bonanza de precios lácteos puede originar una «burbuja» en el sector?
-Cuando los precios van al alza los ganaderos producen más, pero si cambia la coyuntura de precios y se produce una recesión se genera otro problema. Les insisto a los jóvenes ganaderos en que tengan cautela con las inversiones. En el sector lácteo se puede estar invirtiendo permanentemente, pero luego hay que amortizar los créditos.
-¿La buena marcha de los precios hará caer las cifras de abandono en el campo para la próxima convocatoria?
-Este plan de abandono, que pondrá en marcha el Ministerio de Agricultura, me preocupa menos que otros. El precio del kilo será 0,19 euros -en 2006 fue de 0,27-. Eso, unido a que las cosas van mejor, tal vez anime a la gente a quedarse.
-Suben los precios de la leche, pero también los de las materias primas. ¿Realmente los ganaderos se encuentran ante su gran oportunidad?
-Salvo la sequía en Australia y Nueva Zelanda... si el resto de la estrategia de precios está planificado, requiere un reflexión muy importante. No entiendo cómo podemos asumir con normalidad una subida de precios tan impresionante, por un desabastecimiento de materias primas, y que las quememos para producir energía, mientras hay países que se mueren de hambre, cuando además existe una gran cantidad de biomasa desaprovechada, sin ir más lejos, en Asturias.
-¿Piensa realmente que el campo asturiano tiene futuro?
-Se habla mucho de que el campo se acaba. A mí me ha resultado satisfactorio comprobar que está vivo y unido. La respuesta ha sido unánime, lo que dice mucho de la situación del sector. Esa vocación está viva y tenemos cifras muy ilusionantes: en lo que va de 2006 se han incorporado 452 jóvenes. El sesenta por ciento son mujeres. Me encanta. Ha habido un problema de éxodo de la mujer en el medio rural. Es una vida muy dura. Está bien que se incorporen para la recuperación de valores. En general todos los profesionales han mejorado; se han visto forzados por todos los cambios de España en la Unión Europea para estar a la altura de una política compleja. La modernización ha conllevado que se hayan formado.
-Le costó decidirse a aceptar el cargo. ¿Al final pesó en la balanza de la reflexión su alto sentido de la responsabilidad?
-Me abruma la responsabilidad, soy reflexiva y a la hora de asumir responsabilidades es cierto que me entra cierto miedo. La toma de la decisión no fue lo que más me costó. Otra cosa es lo que conlleva un cargo como éste. Sin duda se trata de un reto que he decidido asumir.
-¿Qué pesó más a la hora de tomar la decisión?
-En el sector se generó desconfianza ante el nuevo esquema de funcionamiento de la Consejería, unida a Medio Ambiente. A las personas del sector les cambió el punto de referencia del lugar al que acuden con frecuencia a realizar diferentes gestiones. Temían la pérdida de peso de Medio Rural. Necesitaban a alguien que les ayudase a neutralizar ese recelo, con una cara conocida que les transmitiese esa confianza. Creo que por eso recibí tanto apoyo.
-La Viceconsejería de Medio Rural ¿fue una decisión tomada con la intención de aplacar los ánimos del sector, ante la fusión de las competencias agrarias y medio ambientales?
-Supongo que el Presidente pensó desde el primer momento en instituir una Viceconsejería de Medio Rural. No quise participar en el debate que se generó en los medios porque considero que hay cosas que deben quedar en el ámbito privado. No te acuestas directora general y te levantas viceconsejera. Todo en la vida lleva su proceso.
-¿Le decepcionó no suceder a Servanda García en el cargo de consejera?
-Nunca me vi como consejera. Más que una decepción, el cambio de organización en la Consejería fue una sorpresa para todos. Entiendo que la unificación puede tener elementos positivos para el sector agrícola. Estoy segura de ello; de lo contrario no estaría entrevistándome como viceconsejera. El medio rural necesita urgentemente conservar la población. No podemos permitirnos el lujo de perder más activos agrarios.
-Los ganaderos no lo tienen fácil.
-La ganadería en Asturias es una permanente lucha contra la climatología y la orografía. Un buen ejemplo lo tenemos en la viticultura del Suroccidente. Aquellos terrenos no se parecen en nada a las llanuras. Recolectar uvas allí no tiene nada que ver con las llanuras de La Rioja. Este año curar la hierba ha sido una tarea que ha requerido una vocación y un esfuerzo titánicos.