Oviedo, M. J. I.
Tener una gran ganadería con «mucha cuota» lleva aparejado un alto precio. Sin ir más lejos, el coste de los piensos, que son imprescindibles para completar las dietas de los animales en un clima como el asturiano.
Joaquín Díaz y Javier García compran 36.000 kilos de pienso al mes a unos 20 céntimos por kilo. La comida de las vacas se ha puesto por las nubes, y todavía se esperan nuevas subidas.
Es solamente un ejemplo de los costes que soportan las ganaderías cada mes.
Con ese panorama, a los ganaderos fijarse un sueldo al mes les parece una auténtica utopía. «Todos los años hay que invertir, pero nuestras empresas no se revalorizan».
Más bien al contrario. Si casi 800.000 kilos de cuota láctea tenían un valor de más de un millón de euros hace dos años, ahora no alcanzan los 30.000.
El fin de mercado libre de cuotas ha dejado en manos del Ministerio de Agricultura la compra-venta de cuotas. El último precio ofertado por kilo es de 16 céntimos.
Por si fuera poco, en el año 2014 las cuotas lecheras pasarán a la historia de la Política Agraria Comunitaria (PAC).
Los ganaderos asturianos esperan una compensación. Las claves del futuro irán desvelándose en Bruselas a partir de noviembre. Será entonces cuando comience el chequeo médico a la PAC.