Oviedo,
María José IGLESIAS
Leche a precio de gasóleo. La constante subida en los últimos meses de los precios lácteos ha provocado que se hable ya del «oro blanco» del campo, con el litro de leche para el consumidor por encima ya del euro. Hace apenas un año ningún ganadero asturiano se imaginaba que doce meses más tarde cobraría un veinte por ciento más por su materia prima. El precio medio que se paga en el campo supera los 50 céntimos, frente a los 29 del pasado otoño.
La leche, el producto que las grandes superficies llevan utilizando como reclamo de ofertas desde hace años, vive una época dorada; las subidas afectan también incluso a las llamadas «marcas blancas», que vienen a costar ahora lo mismo que lo que se pagaba hace tan sólo unos meses por las marcas líderes del sector.
Una vez más, quienes clamaron por más cuota láctea para España no andaban equivocados. El mejor exponente es Francisco Rodríguez, presidente de Ilas-Reny Picot. El empresario asturiano siempre ha sido crítico con el sistema de cuotas lecheras, que considera una mordaza para la expansión del sector lácteo. También ha sido pionero al implantar sus empresas en China y Polonia.
Ante las críticas de los consumidores por las subidas de precios, el sector transformador lácteo español se defiende alegando que ha contenido los precios durante mucho tiempo, hasta que no ha tenido más remedio que trasladar, aunque sea parcialmente, el ciclo de subidas de la leche cruda como materia prima. Así lo indica un portavoz de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), a la que pertenecen las principales 80 empresas lecheras del país.
Tensión sin precedentes
Los responsables de la tensión sin precedentes en los mercados mundiales de leche han sido, por un lado, el tirón de la demanda mundial, que ha provocado el aumento del consumo de leche y productos lácteos en el sureste asiático y Rusia. Otra de las razones es el empleo de derivados lácteos para alimentar a reses de carne en países emergentes, fundamentalmente en China e India, aunque también en Argentina, que ha dejado de exportar buena parte de su producción lechera.
Los ganaderos, el primer escalafón del negocio, no han tenido tiempo de reaccionar ante la escasez provocada por el aumento de la demanda de oferta de leche. En España, como en el resto de la Europa comunitaria, una de las razones es la existencia de un régimen de cuotas. Pero no es la única. La sangría que se ha producido en el sector lácteo en los últimos diez años se deja sentir.
Tanto en la pasada campaña (2005-2006) como en la actual (2006-2007), los ganaderos asturianos y españoles no cubren la cuota asignada: 600 millones de toneladas. En la región quedan 3.300 ganaderos. Son muy profesionales, pero son pocos. También hay menos vacas.
Otra de las razones del aumento de precios de la leche cruda como materia prima es que los excedentes de leche de los países europeos con cuota excedentaria se dirigen hacia productos industriales como la leche en polvo desnatada y la mantequilla. Estos productos han incrementado sus precios y son más rentables. Según datos de la Comisión Europea, los precios de la leche en polvo desnatada y de la mantequilla han aumentado un 60 y un 64 por ciento, respectivamente, en una subida sin precedentes. Los expertos aseguran que el precio de la leche continuará subiendo.