Oviedo,
M. J. IGLESIAS
Asturias, con pastos que deberían ser el sueño de cualquier ganadero ecológico, tiene 2.800 ganaderías de leche y de ellas solamente nueve se rigen por los principios de la producción orgánica. El cambio de chip está en el empleo de los pastos y el uso de piensos expresamente autorizados por el Consejo Regulador de la Producción Ecológica. No es tan difícil, pero implica un cambio de hábitos de trabajo que no todos están dispuestos a asumir. La dirección que tome la Política Agraria Comunitaria a partir de 2013 será fundamental para determinar el futuro de la leche ecológica en la región. Si Bruselas aumenta el cupo de ayudas habrá futuro. De lo contrario, a los ganaderos les resultará muy difícil lanzarse a un sistema de producción, en principio más vulnerable. Las dudas comenzarán a despejarse este otoño.