Bruselas / Oviedo,
Agencias / M. J. IGLESIAS
La Comisión Europea propuso ayer suspender las ayudas agrícolas y pesqueras y los fondos de cohesión a los países con déficit excesivo que superen el 3 por ciento del PIB fijado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). El mecanismo sancionador, que forma parte de un paquete de medidas para reforzar el gobierno económico de la Unión, se aplicará en dos fases.
La PAC reparte en Europa 57.000 millones, de los que 7.200 millones están asignados a España. Asturias se encuentra en un nivel intermedio. No es de los pequeños receptores, tampoco de los grandes.
Un 27 por ciento de la renta agraria española, estimada en 225.000 millones de euros, depende de las ayudas a la agricultura. Para cada ganadero los subsidios equivalen a dos nóminas. Su supresión causaría un grave problema.
El endurecimiento de los castigos, respaldado por los líderes europeos en la cumbre del pasado 17 de junio, es una iniciativa de Alemania para evitar que se repitan crisis de deuda como la que afecta a Grecia y se ha contagiado a España y Portugal.
El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ya había recomendado congelar los fondos de cohesión y los fondos estructurales para las regiones a los países infractores. Esta medida afectaría a los estados miembros con una renta inferior a la media comunitaria, como España, Grecia, Portugal o los socios de la ampliación.
Los países incumplidores del pacto verán suspendidos los compromisos de gasto de la UE, aunque los pagos no se cortarán de manera inmediata, de forma que sólo si el Estado miembro sigue sin controlar su déficit Bruselas cancelará sus compromisos y se perderán las ayudas, según explicó el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
Bruselas quiere también que, a partir de ahora, se tenga más en cuenta el nivel de deuda pública en las evaluaciones de déficit y que quienes superen una deuda del 60 por ciento del PIB puedan ser sometidos al mismo procedimiento de infracción si no hacen lo suficiente para rebajarla.