Oviedo,
M. J. IGLESIAS
La fama de la cultura sidrera asturiana ha desembarcado en el Reino Unido, donde se acaba de publicar el libro «Cider» -sidra, en inglés-, que dedica un capítulo entero a la sidra asturiana. Los autores son varios expertos en sidra. El volumen está editado por Campaign for Real Ale (CAMRA), un movimiento ciudadano británico que desde 1971 defiende la cerveza artesanal, los pubs tradicionales y a los consumidores.
Dentro del CAMRA existe una sección dedicada a la protección y promoción de las sidras artesanales, que tienen una importante presencia en el sur de Inglaterra y el País de Gales.
El capítulo dedicado a Asturias, con el que se abre la sección dedicada a la sidra tradicional en Europa, es obra de Dave Matthews, presidente de la Asociación de Elaboradores de Perada y Sidra de Gales, entidad galardonada este año con el Premio de la Fundación de la Sidra. Entre otras cosas, el autor afirma: «Asturias es una región sin explotar, pintoresca, con montañas, costa y la cultura sidrera más fuerte del mundo».
Nava, Villaviciosa y Gijón se destacan como áreas sidreras por excelencia. Uno de los lagareros que aparece en fotos en el libro es Samuel Trabanco, de Lavandera (Gijón), primer elaborador de sidra en Asturias.
José María Osoro, presidente de la Asociación de Lagareros de Asturias, destaca lo importante que es para la sidra asturiana una promoción exterior, que en este caso corre a cargo de Dave Matthews, uno de los principales expertos británicos en sidra.
En el libro no faltan alusiones al escanciado, que se define como «el peculiar modo de servir la sidra que tienen los asturianos».
Y es que la organización británica tiene como bandera la defensa de las tradiciones. Una de sus campañas estrella es la defensa de los típicos pubs británicos dedicados a la sidra, una especie de sidrerías a la inglesa, que va desapareciendo.
Campaign for Real Ale también pone a Asturias como ejemplo de mantenimiento de la tradición elaboradora de sidra natural que en Inglaterra vive horas bajas. Tanto que la Asociación compara la situación con la sufrida por la cerveza «ale» hace treinta años.
La sidra asturiana es también uno de los alicientes turísticos que ofrece el Principado en su promoción en las islas Británicas. Otro, este por parte negativa, lo constituyen las cenizas del volcán islandés. Varios diarios británicos recomiendan visitar Asturias en barco para evitar la amenaza de las cenizas.