Granda (Siero), F. V.
Con los datos que maneja el director general de Clas, no le faltan motivos para hacer un balance nada positivo del declive que se ha vivido en el sector ganadero asturiano en los últimos años. «Se han perdido más empleos que en Ensidesa», sentencia Francisco Sanmartín.
Las cuentas que el director general de Clas hace de la reconversión vivida en el sector lácteo de la región en los últimos años no dejan lugar a dudas: «En el año 1997 nosotros recogíamos leche de 11.000 ganaderos asturianos y ahora lo hacemos de 1.500 productores. Por lo tanto hay 9.500 explotaciones menos». A partir de estos datos, hace la proyección en cuanto a pérdida de empleos en el sector: «Teniendo en cuenta que la media de trabajadores por ganadería es de tres, a mí me salen 28.500 empleos que se han dejado escapar», aseguró Francisco Sanmartín.
A partir de este análisis de la situación en la que se encuentra un sector que ha sufrido uno de los ajustes más severos de los últimos años en Asturias, el director general de Central Lechera Asturiana hace una serie de reflexiones sobre los problemas que se abren en el horizonte de los productores lácteos. «La empresa ahora cuenta con más leche que antes, pero el problema es que no se ha cuidado al pequeño ganadero y ahora son menos los que tienen más ganado». En ese sentido, Sanmartín considera necesario «cuidar al sector y a su entorno» por su gran impacto sobre la estructura territorial de la región. «Para mantener población y empleo en las alas, una de las claves de Asturias, es necesario mantener a la gente que vive del campo».